

Conn Bux, dublinés afincado en La Rioja desde hace tiempo, lleva vinculado a la música desde su mas tierna infancia, cuando su admiración por artistas de la talla de John Lennon o Van Morrison y su pasión por el soul norteamericano le llevaron a componer sus propios temas, creando la columna vertebral de su inimitable estilo, una explosiva mezcla de folk, rock y funk.
“I’m not the only fool to lose my mind I’ve got to look for things that are a little harder to find”
“No soy el único que se ha vuelto loco, lo que yo busco es más difícil de encontrar”, The Fool
Empezó a componer a los 15 años y a los 16 ya estaba mostrando su primigenio trabajo en el nutrido circuito del área de Dublín, y poco más tarde a nivel nacional en el competitivo circuito irlandés de cantautores. Persiguiendo el sueño americano, un recurrido tópico irlandés, saltó a los Estados Unidos a los 20 años, recalando con la única compañía de su guitarra en San Francisco, donde en poco tiempo se fue haciendo un hueco en la escena local, tocando en todos los clubes donde hubiera un escenario y un público sediento de nuevas e interesantes canciones, mientras se empapaba de las influencias de la música americana, (Dylan, Young, CSN, Waits y muchos más). En el estudio de este último grabó su primer disco, “Gaia”, y con él debajo del brazo se mudó a Los Ángeles para presentarlo en prestigiosos escenarios como Roxy o Whiskey a Go-Go. Pero volviendo a recurrir a los tópicos irlandeses, un ataque de homesick blues le hizo regresar a la Isla Esmeralda con su guitarra y un número considerable de nuevas canciones.
“City life in the corner of the world where I’m from”
“Vida urbana en la esquina del mundo de la que procedo” Thin Ice
De vuelta a Irlanda con 23 años, comenzó a trabajar en su segundo disco, “Bux”, más orientado hacia su lado acústico, al tiempo que era bienvenido de nuevo al circuito irlandés. Estuvo además de gira por Inglaterra, Francia y España. Dedicó los dos años siguientes a experimentar en el estudio, aprender producción, buscar nuevos caminos para su música y dar forma a las canciones que incluiría en su tercer disco, “Gran Reserva”. Para este álbum, grabado en los estudios Porchlight de Dublín, contó con la colaboración de su gran amigo Danny O’Donaghue, líder de The Script, Cora Venus Lunny, violinista de la banda de Damien Rice y otros grandes artistas, rompiendo así las fronteras del clásico cantautor con espectaculares resultados (Penny Black, Know What I Mean, Thin Ice, o la melódica Golden Lady).
“We don’t need any words…We move across the sea, yes we fly like birds”
“No necesitamos palabras, nos movemos a través del mar, volamos como pájaros” Something About
Tras una gira irlandesa, y movido por la invitación a tocar en La Rioja, decidió afincarse en Logroño, donde comenzó desde cero pero fiel a su estilo, tocando en pequeños cafés y moviendo “Gran Reserva” por los medios españoles. Con su currículum no le fue difícil encontrar una banda para electrificar sus composiciones: Iggy Ruiz al bajo, Domingo Robledo a la batería, Jorge “Reverendo” Gascón a la guitarra eléctrica y la colaboración del canadiense Brendan Croskerry a los teclados. Con la vestidura eléctrica de la nueva banda comienzan las actuaciones, Yanguas (Soria), Fuenmayor (La Rioja), Café El Viajero y Biribay Jazz Club (Logroño), con el colofón de la invitación del Ayuntamiento de Logroño para actuar en “Catarsis”, el ciclo de música en bodegas, donde ofrecieron un sensacional concierto en las Bodegas Olarra.
“How many names hide in the corner of this place? How many stories can you tell?”
“¿Cuántos nombres se esconden en los rincones de este lugar? ¿Cuántas historias puedes contar?” After All
¿Y ahora? Conn coordina mensualmente las noches de micro abierto Desnudo y Desarmado en el logroñés Café El Viajero, dedicadas a promover y fomentar música original. Pero sus proyectos para este 2010 son mucho más ambiciosos: nada menos que 3 discos en cartera para este año. El primero, con su banda logroñesa, un segundo con la “Gran Reserva Band”, sus compañeros de viaje dublineses y otro a medias con el canadiense Brendan Croskerry. Intensa actividad para un prolífico autor, músico y cantante irlandés con vocación universal. CONN BUX.
El penúltimo vals de Cuti
Gonzalo de la Figuera Aranda
Lo hemos repetido en diversas ocasiones, pero hoy más que nunca habrá que insistir en ello: Cuti es posiblemente el secreto mejor guardado del rock zaragozano. Un artista de tomo y lomo, cuyo principal “defecto” es que va por libre y no cuenta con el respaldo de padrinos famosos que lo avalen.
Da lo mismo: algún día se hará justicia. Y, en cualquier caso, a Cuti siempre le quedará –además del puñado de notables discos que ha grabado – el recuerdo de una noche mágica e inolvidable, la del 15 de enero de 2010, cuando en la Sala Arbolé protagonizó uno de los conciertos más intensos y emocionantes que se han vivido en años en esta ciudad.
Una tremenda fiesta que, por suerte, ha quedado inmortalizada en audio y video, y que perfectamente podría resumirse aludiendo a una de las canciones de su recién estrenado disco: “El último Vals”, un brillante tributo a The Band, cuyo concierto de despedida dio pie a la magnífica película de Martin Scorsese.
En el caso de Cuti, mejor lo dejamos en el penúltimo vals, pues todavía le queda mucha carrera por delante; pero los paralelismos con aquel mítico concierto resultan inevitables, aunque sea a escala aragonesa. Porque acompañando a Cuti y su banda pudimos disfrutar de una pléyade de artistas invitados que contribuyeron a hacernos sentir que aquella era una ocasión única e irrepetible.
Así, por el escenario desfilaron Gabriel Sopeña estrenando una de las últimas composiciones que compuso junto al añorado Mauricio Aznar, Sebas Puente y Sergio Vinadé (de Tachenko) uniendo sus guitarras y voces a Cuti para atacar “Amable”. Los Peces haciendo lo propio con “Viéndote dormir”, el madrileño Fernando Martín (ex Desperados) reviviendo sabores añejos con el “Dead Flowers” rollingstoniano, la gran voz de Connie Corleone y la mandolina de Foncho Casasnovas, Juanjo Javierre poniendo la guinda con un pletórico “Está en el Aire” de los Mestizos…
En un gradual y atinado crescendo (primero Cuti en solitario, después junto a un cuarteto de cuerda, luego con su fenomenal banda) , el concierto concluyó en celebración por todo lo alto, con todos los músicos e invitados en escena a los acordes de “te doy un rock and roll”, interludio de cuerda incluido. Fue la gran noche de Cuti.
La ficha:
PRESENTACIÓN DEL DISCO “EN EL ARBOL”
Músicos: Cuti, voz y piano; Roberto Montañés y Jorge Gascón, guitarras; Guillermo Mata, bajo; José Luís Seguer, batería; Jaime Lapeña y Noelia Gracia, violines; Miguel Zarazaga, viola; Zulaima Boeto, cello.
Artistas invitados: Gabriel Sopeña, Juanjo Javierre, Los Peces, Fernando Martín, Connie Corleone, Tachenko, Alfonso Casasnovas.
Lugar: Sala Arbolé. Viernes 15 de enero. Lleno.
El Periodico de Aragón
LA CRÍTICA.
La gran noche que Cuti nos dio un rocanrol
8/01/2010 POR JAVIER LOSILLA
ARTISTA Cuti presentando las canciones de ´El en árbol´
LOCAL Teatro Arbolé
FECHA Viernes, 15 de enero
ASISTENCIA Aforo completo
Dígase de entrada y sin rodeos: el viernes asistimos en Arbolé a uno de los conciertos más emocionantes que hemos visto y escuchado en Zaragoza en los últimos tiempos; una actuación brillante y agitadora en fondo y forma; un propuesta, en suma que quienes tuvieron la oportunidad de disfrutarla la recordarán durante mucho tiempo. Cuti, pianista y cantante con alma viajera y corazón de rocanrol, artista cuyo talento y pasión por la música hace tiempo que merecen un reconocimiento nacional, fue el artífice de tan singular velada.
Cuti, inmenso, con Guillermo Mata (bajo), José Luis Seguer Fletes (batería), Roberto Montañés (guitarra) y Jorge Reverendo (guitarra) como banda base, presentaba en Arbolé las canciones de En el árbol, su nuevo y reciente disco grabado en ese mismo escenario hace poco más de un año. Y quiso que la ocasión revistiese un carácter especial, por lo que se rodeó de buenos y solventes amigos-colegas. ¡Y vaya si fue especial la noche! Arrancó en solitario, con una tanda de canciones propias (Gusanos de seda, entre ellas) y una estupenda revisión de Make You Feel My Love, de Bob Dylan, gran maestre cuyo espíritu impregnó toda la velada. Luego, a la manera de Elvis Costello con The Brodsky Quartet, abordó otro tramo del concierto acompañado por un cuarteto de cuerda y con Santi Comet en los teclados. Caldeado ya el ambiente, era hora de que la banda saliera. Y salió, como un cañón, para bordar Bienvenida Mrs Marshall, a la que Cuti dio cadencias Joe Jackson; Mariel Hemingway; la emotiva El último vals; Empire State y ¿Quién rompió el cristal? Llegados a este punto, Cuti, cada vez más intenso, empezó ya a echar la casa por la ventana.
Por el escenario desfilaron Sebas Puente y Sergio Vinadé, de Tachenko para interpretar Amable 2; luego, tras ¿El rock ha muerto? y Problemas y fantasmas, fue el momento de Santi Comet y Clara Téllez (Los Peces); de Connie Corleone y Foncho Casasnovas; de Gabriel Sopeña, engarzando Esta noche (una hermosa canción que Mauricio Aznar no llegó a grabar) con The Man In Me, de Dylan; de Fernando Martín (Desperados), recreando al argentino Moris y a los Stones, y de Juanjo Javierre, con un vibrante Está en el aire. Luego, tras El rock del balón y dos horas de actuación, un arrebatador cierre colectivo con Te doy un Rock & Roll, soberbia sinécdoque de lo que Cuti y sus amigos nos regalaron el viernes: un enorme soplo de vida.